En
los últimos años, el proceso de “Rule
5” ha incrementado en popularidad. Sin embargo, muchos
desconocen las reglas y constitución de dicho sorteo.
El “Rule
5 Draft” le brinda una oportunidad a jugadores, quienes
han visto su progreso con su equipo particular frustrado,
a ser seleccionado para formar parte del elenco de algún
otro conjunto que interese sus servicios. La elegibilidad
de un jugador dependerá de si esta o no protegido
por su organización.
Dicha
protección se refiere a su presencia o ausencia dentro
del llamado roster de los cuarenta del equipo. Cada mes de
noviembre, los equipos de Grandes Ligas tienen que escoger
hasta un máximo de cuarenta peloteros para colocarlos
en una lista de protegidos. La inclusión de un jugador
dentro de esta lista significa, primero que es cotizado dentro
de su organización, y, segundo, que no es elegible
para el sorteo de Regla 5. Así, solamente son elegibles
a ser seleccionados durante el sorteo aquellos jugadores
que caigan en una de dos categorías.
La
primera incluye jugadores que firmaron como profesional a
los dieciocho años o menos, y que en las cuatro temporadas
subsiguientes no han sido incluídos en el roster protegido,
o “40 man”, de su organización.
El
segundo grupo es relativamente parecido al primero. Éste
lo componen aquellos peloteros que firmaron al profesionalismo
a los diecinueve años o más, y que en los tres
años subsiguientes a su firma no han sido protegidos
en el roster de los cuarenta de su organización.
Como
notamos, aquellos en el segundo grupo se le permite ingresar
a la lista de elegibles para el sorteo un año antes
que los del primer grupo. Esto se debe a que firmaron a mayor
edad, por lo que el béisbol organizado desea acelerar,
potencialmente, su desarrollo profesional.
Una
vez un equipo selecciona a un pelotero en el sorteo, dicha
organización le tiene que pagar al equipo de donde
proviene el jugador seleccionado la cantidad de $50,000 como
compensación.
Como
consecuencia al haber seleccionado un pelotero, el equipo
que escogió al jugador lo tendrá que mantener
en su roster de Grandes Ligas durante la totalidad de la
temporada subsiguiente (en este caso la de 2004). Si el equipo
concluye que no desea otorgarle un espacio en el roster de
Grandes Ligas, dicha organización tendrá que
ofrecerle a la organización original del jugador la
oportunidad de comprar a este de vuelta por mitad del precio
pagado originalmente, o sea $25,000.
Aunque
los últimos años han traído consigo
un interés creciente por el “Rule 5 Draft”,
la gran mayoría de los jugadores escogidos han sido
devueltos a su organización original, o han fallado
en producir como esperado. Los únicos peloteros que
dejaron una huella considerable en el deporte luego de ser
seleccionado en el sorteo de Regla 5 fueron nuestro Roberto
Clemente (Pirates de Pittsburgh)
y el dominicano George Bell (Blue
Jays de Toronto).
Uno
de los que sí logró conseguir una oportunidad
en las Mayores luego de ser seleccionado en el sorteo de
2003 fue el lanzador boricua Javier López (Rockies
de Colorado). Luego de una magnífica campaña
en el torneo local, López fue seleccionado por los Red
Sox de Boston en el “Rule 5 Draft.” Posteriormente
fue canjeado a los Rockies de Colorado,
con quienes tuvo una campaña excelente, lanzando en
75 encuentros y finalizando con efectividad de 3.70.
No
obstante el éxito de López, el sorteo de Regla
5 sirve más para evaluar talento y rellenar necesidades
organizacionales que para encontrar estrellas. Sin embargo,
para jugadores como Jonathan Albaladejo (Yankees de Nueva York), Miguel Negrón son elegibles para el sorteo, el “Rule
5 Draft” les provee un mecanismo a través del
cual dar el tan-esperado brinco a las Grandes Ligas.
Aparte
de colaborar en HitBoricua.com, Francis Márquez
funge como agente de varios peloteros con la empresa All
Star Group. |